martes 8 de septiembre de 2009

EL ROCE DE VERANO


Después de tanto tiempo hoy me veo con un poco más de tiempo para darle un poco de cariño a este querido blog, tantos hay y habidos por haber pero espero que podáis tener una pequeña parte del día para leerlo.


Hoy os hablaré del roce. ¿Qué es el roce? Pues bien, se entiende por roce; la presión ligera entre dos superficies, que se produce cuando se desliza una sobre otra.

En el momento que nos despertamos a veces damos esos bailes sin sentido, de movimientos de izquierda, a centro y de centro a derecha, intercambiándolos consecutivamente por que nos encanta rozar nuestra cabeza y cuerpo en esa superficie tan cómoda que no nos deja salir de ella, aunque podamos llegar tarde al trabajo o a cualquier cita con alguien. Y después de levantarnos de la cama y de rozarnos con los pantalones, camiseta, cepillo de dientes y demás, salimos al exterior soltando y rozando nuestra mano con el pomo de la puerta de nuestra casa, en despedida.

Si os fijáis todo el día vamos rozándonos con cosas pero hay algunas que para mí son algo o bastante desagradables como por ejemplo en la época de verano, que por cierto aún estamos en ella a pesar de estos cambios tan bruscos de clima. El momento perjudicial para la salud es cuando entras en el metro o en el bus que por suerte por mi horario matinal lo encuentro aún vacío y ves como en la próxima estación se vuelven a abrir las puertas y entonces ahí viene el momento de la estampida. De repente toda la gente que ha de subir se lanza con ímpetu para entrar en el vehículo, solo falta que lancen consignas de guerra, van oliendo mal y sudando, todos te miran con esos ojos desorbitados con sudor en la frente y desamparados cual pobres cerdos transportados en camiones. Y entonces, todo se para y ahí viene cuando te dan el roce de un brazo con el tuyo, el roce del día. Como respuesta al acto, te comprimes como un bicho bola (esos gusanos grisáceos con cutícula bastante dura que al tocarlos se vuelven redondos como método de protección), te comprimes tanto que si ya hay poco oxigeno en el ambiente pues ya te da igual que te de una ola de calor, total ya estas con el mal humor encima porque llevas partículas de sudor ajeno en tu brazo y todos sabemos que no todas las cosas ajenas son dignas de admirar. No importa si te rozan el brazo una vez durante el verano pero piensa si usas a menudo el transporte público siempre obviamente siempre puedes recibir más de un roce de brazos durante el verano.

sábado 13 de diciembre de 2008

NOTICIA

Como podréis observar he quitado todos los relatos que hasta la fecha de hace escasos dias publiqué, el motivo de ello, es la futura publicación en unos meses de ellos, en un pequeño libro. Cuando este hecho y en venta os lo haré saber por aquí.


Un saludo.